Nosotros

La Sociedad Bíblica de Guatemala, es miembro de la Confraternidad de Las Sociedades Bíblicas Unidas, consagrada a la tarea de colocar la Palabra de Dios a disposición de todas las personas en todas partes del mundo.

Sociedades Bíblicas Unidas por de más de 200 años se han dedicado a traducir, publicar y distribuir La Palabra de Dios a toda persona en el mundo. Como entidad cristiana de servicio, enfatizamos que distribuimos La Palabra de Dios a todas las iglesias cristianas, pero no usurpamos su misión.

Nuestro primordial compromiso es el servicio a las iglesias de todas las confesiones cristianas; aquellas cuyo fundamento concuerda con La Palabra de Dios, aplicable en la vida de sus miembros y su obra evangelizadora de discipular.

Por esta confianza seguimos con nuestro propósito de distribuir en forma amplia y eficaz las Sagradas Escrituras, para que toda persona interactúe con ellas, en especial al encontrarnos en el tercer milenio de la era cristiana.

Misión

Somos una Asociación Cristiana guatemalteca de servicio, no lucrativa. Dedicada a distribuir La Palabra de Dios a toda persona, para que interactúe con ella en el idioma y formato que responda a sus propias necesidades.

Visión

Que Guatemala sea transformada por la obediencia a La Palabra de Dios, evidenciada por el amor, la paz, la justicia y la reconciliación entre personas, familias y comunidades.

Sociedad Bíblica de Guatemala ha laborado en nuestro país desde hace más de 30 años; y desde sus inicios su propósito ha sido y , es lograr la distribución más amplia, eficiente de las Sagradas Escrituras en idiomas y medios de comunicación que respondan a las necesidades de los guatemaltecos.

Por lo mismo buscamos que las traducciones de la Palabra de Dios sean fieles a los textos de las Escrituras en su propio idioma, y que comuniquen el mensaje bíblico a precios que la gente pueda pagar.

Existimos para servir a nuestro Señor Jesucristo, a su iglesia y a todo creyente que desee tener un contacto directo con Su Palabra. Esta tarea la llevamos a cabo en asociación y cooperación con todas las iglesias cristianas, lo mismo que con organismos vinculados con éstas.

Nuestro compromiso primordial es el servicio a las iglesias de todas las confesiones cristianas y la búsqueda de ministerios compartidos con agencias paraeclesiáticas. No usurpamos la misión de las iglesias, nuestro deseo es fungir como catalizadora y, en nombre de ellas, abrir nuevas áreas de testimonio cristiano en las fronteras de la misión.

Aplicamos sanos principios administrativos con el fin de lograr la máxima eficiencia en su servicio, esto para cumplir con nuestro objetivo fundamental cumplir la Gran Comisión.

¿Cómo lo hacemos?

Trabajamos como una confraternidad de socios que procuran servirse los unos a los otros y juntos, servir a las iglesias en el espíritu con el que Cristo nos sirve a nosotros, tal y como dice en Filipenses 2: 4-5 “No busquéis vuestro propio provecho, sino el de los demás. Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús”.