Crece y Aprende

¿Te has preguntado qué aspiraciones puede tener un niño en una zona marginal o en las áreas conocidas como “zonas rojas”, por sus altos índices de violencia? No muchas, podría ser la respuesta más generalizada.

Por tratarse de áreas de alta peligrosidad, son pocas las personas e instituciones que deciden adentrase en estas zonas para brindar algún tipo de apoyo. Esta situación condena a los pequeños a una vida sin futuro ni esperanza.

Una realidad similar se vive en el área rural donde por los niveles de pobreza se presentan los índices más bajos de acceso a la educación, a la salud, a los servicios de toda índole, en general.

La sociedad y el Estado les han dado la espalda a quienes viven en las áreas rojas y marginales de las urbes, o en los lugares rurales más pobres del país. El sistema les niega una convivencia normal. Las diversas instituciones públicas o privadas no les ofrecen oportunidades laborales, crediticias y de diversa naturaleza.

Crece y aprende ha tomado el reto de trabajar para fortalecer las escuelas dominicales de las iglesias que trabajan en esas zonas. El programa capacita  a maestros de escuelas dominicales de iglesias situadas en zonas marginales de tres municipios del departamento de Guatemala con alta conflictividad.  En el área rural, trabaja con iglesias que se encuentran en áreas con altos índices de pobreza de los departamentos de Quiché y Sololá.

En estas escuelas dominicales (rurales y urbanas) los educadores adquieren herramientas que les permiten fortalecer la educación bíblica de los niños y cambiar sus vidas a través de las Sagradas Escrituras.

¡Sé parte!

Con tu donación los maestros de escuela dominical podrán entregar biblias y materiales bíblicos a los pequeños que asisten a sus clases, con lo cual cambiaremos sus vidas

En las redes sociales digitales promovemos la etiqueta (hashtag) #unaBibliaXunaVida. Únete y úsala tú también para que más pequeños tengan la oportunidad de convertirse en hombres y mujeres de bien y puedan incidir de manera positiva en sus comunidades.

­­­­Nuestra Fórmula: Biblias + Iglesias + Capacitación a maestros + Clases bíblicas = Niños con valores y principios bíblicos.

Testimonio

Los pandilleros me mandaban a dejar celulares a las tiendas para cobrar la extorsión. Llegué a la Escuela Dominical, me regalaron mi primera Biblia y leí que Dios me cuidaba. Ya no tengo miedo así que dejé de hacerlo. Luis (pseudónimo) 8 años.